Alejandro Céspedes:
Explicaciones no pedidas, es el primer libro de poemas que publica un excelente narrador. Y no ha podido escoger mejor el título. Encontraremos en él el profundo venero de su literatura, pero no espere el lector beber de un manantial de agua clara.
La poesía, la verdadera, fluye de la oscuridad, vive en lo turbio, no tolera los hábitats transparentes y puros, pues se vuelve invisible entre lo cristalino. Obsesiones, catarsis, discontinuidades e incoherencias, política y ociosidad, asombros, Eros y Tánatos, impudor y mezquindad, humor y esperanza, crisis y resurgimientos, alguna epifanía y muchísimas lecturas, mucha literatura a sus espaldas. Todo ello navegando en las tinieblas del profundo sentido que habita en la belleza, y no hay explicación para hacer esto porque Ignacio del Valle no necesita aquí justificarse. Sus poemas son retratos expresionistas de instantes que se fugan igual que un "infraleve" de Duchamp. Dos de los abundantes ejemplos excelentes que hay en este libro son los poemas «Penn Station» y el que da título al libro.
Como dijo Edgard Morin: "Yo soy el autor de mis otros libros; este libro soy yo". El yo de un narrador que se desnuda para reconocerse. Nunca mejor espejo que un poema cóncavo.
Manuel Rico:
"Cosmopolitismo de la incertidumbre, dudas existenciales, turbulencias del siglo XXI: en Explicaciones no pedidas Ignacio del Valle despliega una pulsión meditativa en la que el amor, la muerte, el viaje, las diversas caras de la soledad en un mundo globalizado, dialogan con apelaciones a lo cotidiano e inmediato. Es la vida, con sus brillos y oscuridades, con sus apuntes de felicidad y con sus ventanas al miedo, la verdad última que se despliega en poemas de verso limpio, a veces conversacional y a veces de un lirismo contenido, delicado, para hablarnos, de modo cómplice, de una época en mutación. El poeta, así, se enfrenta a sus temores más hondos, a sus descreimientos y dudas y a una felicidad siempre amenazada: "hay una fragilidad esencial en cada buena noticia / como si fuera a deshacerse de inmediato", escribe. Poesía existencial que nos interpela y emociona, que nos acerca a la trastienda del mundo y nos envuelve".
EXISTENCIAL II
Como ese sigilo / con que cae la nieve. / Como el corazón de un colibrí.
Como la palabra secreta / que un Tycoon pronuncia / en su lecho de muerte.
Como el viento que agita el flequillo de un espíritu / en el Orpheo de Cocteau.
Como una raya blanquísima de cocaína. / Como ver completa una película porno.
Como los soliloquios de Rust Cohle en True Detective. / Como un vértice geodésico a
catorce kilómetros de distancia / de otro vértice geodésico a catorce kilómetros
de distancia de otro vértice / Como una quema de brujas. / Como un poeta menor.
Como un par de zapatos nuevos, relucientes / que nunca serán usados. / Como una
burbuja de aire en la corriente sanguínea / acercándose al corazón.